miércoles, 14 de marzo de 2007

. inodoro feliz

En realidad, el de la idea fue el "negro gonzalez", mi viejo y particualar maestro de electricidad domiciliaria. Exponente máximo de las turbias y vertiginosas historias que giran alrededor las mujeres que ejercen la prostitución en el tan afamado y popular barrio Alberdi de Rio IV. Su faceta de magnate podia resumirse en una agencia de remis, constituida la misma por; un renault 12 break, el tipico peugeot 504 de la década del noventa y un ford falcon sprint como estrella de la flota.
Un tipo sencillo, de los que toman mate cocido y disfrutan de empapar la medialuna, esperar el momento en que alguno de los cuernos esta a punto de desgarrarse, dar el primer mordisco y de alguna manera disfrutar del posterior chorrear que va, algunas veces de manera zigzagueante, desde las boqueras hasta el cuello/suelo.
Fue una de tantas mañanas que vegetabamos durante la clase en modo grupal , en la que el negro dijo; "en realidad yo sigo aca por la antigüedad, porque me conviene. Pero mi idea es poder algún día hacer papel higiénico con caricaturas". Nos cagamos de risa, el respeto se había ido corriendo saltando por encima de las mesas de prueba eléctricas. Mientras el nos miraba, con un gesto de frustración monumental, seguimos hablando de los pro y contras del transporte como negocio familiar.
Sin embargo, la idea del papel higienico con caricaturas quedo almacenada en alguna parte de mi persona.
Hubo un día en el que de alguna manera la idea se materializo. Con Pablo y Lucas hicimos del sueño del "negro gonzalez" una manifestación hasta casi "artística". Sucedió uno de los primeros días en que dimos largada a nuestra carrera como comunicadores, debiamos atravesar, con el dedo gordo del éxito presionandonos los ojos, la imperiosa primera prueba como futuros obreros del audio y la imagen. Casi llegado el mediodia, con el pasillo del aula 207 como escenario y sala de parto, dimos a luz a "Inodoro Feliz". Una audaz y monumental manifestación del "estado puro" en el que se hallaban nuestros fueros interiores.
A pesar de nuestra satisfacción personal, no recuerdo precisamente cuando, pero en algún momento nos dimos cuenta que la radio no era lo nuestro.


4 comentarios:

pablo. dijo...

hahahahhahahahahhahahaha
me habia olvidado completamente de esto!!!!

mariposa furiosa dijo...

Yo creo que me sentí tan ausente ese día...ay qué horror!! y pensar que para el mismo práctico nosotros presentamos chinche sombrerito..."querés pinchar ya?" ay ay.

cecilia dijo...

indira!!!! no podías ocntar eso jajajaj!!! hay un antes y un después de semejante grasada!!!!!!!!

canute dijo...

creo que habra un antes y un despues de reencontrar ese trabajo y volver a escucharlo
tiene que estar en algun lado